La Tercera Posición (y, por fin, III)

By Luis Erraiz

Una de las tareas pendientes de la Tercera Posición es la coordinación de la actividad de todas las fuerzas europeas. Intentos los ha habido, desde el congreso de 1934 en Montreux hasta el Frente Europeo de Liberación, que fue la refundación del que en 1949 naciera a raíz de la Proclamación de Londres, de Francis Parker Yockey. Aunque ninguno, por supuesto, consiguió nada en cuanto a resultados tangibles, reales, concretos o de cierta efectividad política, sí que sirvió para fortalecer la conciencia dentro de la disidencia tercerposicionista de que somos europeos y de que es posible una acción a ese nivel. Fueron esas las ocasiones en que se redescubrió, una vez más porque siempre se nos olvida, que hay gente allende las fronteras nacionales con nuestros mismos intereses y con quienes podemos (debemos) por lo menos armonizar la lucha.

Dejo aquí extractos de un artículo de Jean-François Dumoulin -traducido por «Sociedalista» en el foro de la Red Tercera Vía- sobre los intentos de unificar la acción europea:

«16-17 diciembre 1934: Montreux (Suiza). Congreso de los fascismos europeos; 13 países representados. […] En su moción final, el Congreso reconoce casi por unanimidad a Mussolini como el “fundador y jefe del fascismo internacional”.

»1949: Londres. Creación del Frente Europeo de Liberación […] Los tres fundadores son F.P. Yockey, Guy Chesham y John Anthony Gannon. El Frente seguirá activo hasta 1954 […].

»Marzo 1950: Roma. Primer congreso de la oposición nacional europea (9 países representados, con Per Engdahl por Suecia y K.H. Priester por Alemania).

»Mayo 1951: Malmö. Congreso de fundación del Movimiento Social Europeo (entre 60 y 100 delegados de 8 países europeos, entre los cuales están Oswald Mosley, Maurice Bardèche, Per Engdahl, K.H. Priester, G.A. Amaudruz, Jean-Robert Debbault y Ernesto Massi).

»Septiembre 1951: Zurich. La línea «dura» se separa del MSE y funda el NOE (Nuevo Orden Europeo); los líderes son, entre otros, el francés René Binet y el suizo G.A. Amaudruz.

»1959: Upsala (Suecia). Coloquio internacional que finaliza con la publicación de una declaración común: el “Mensaje de Upsala”.

»Marzo 1962: Venecia. Convención a iniciativa de Oswald Mosley. […] A la finalización de la convención se adopta una Declaración Europea y se decide la creación de un Partido Nacional Europeo.

»1963: fundación del movimiento “Joven Europa” a iniciativa del belga Jean Thiriart, que adopta una orientación muy anti-capitalista y anti-americana […] Thiriart abandonará sus esfuerzos en 1969 y el movimiento desaparecerá poco después.

»5-6 abril 1969: Barcelona. X Congreso del NOE con 60 delegados de 7 países europeos, entre ellos el suizo G.A. Amaudruz y el general croata V. Ljuburich.

»13 mayo 1970: París. Reunión del movimiento francés “Ordre Nouveau” en el Salón de la “Mutualité”, con numerosas figuras de la oposición nacional francesa, y con la presencia de delegados europeos, particularmente los italianos del MSI y el líder sueco Per Engdhal.

»28 marzo 1976: Lyón. Encuentro internacional bajo los auspicios del NOE.

»8-10 abril 1977: Barcelona. XIII Congreso del NOE.

»1979: «la Euroderecha» : lista común para las elecciones europeas (con Blas Piñar por España, J.L. Tixier-Vignancourt por Francia y Giorgio Almirante por Italia).

»1991: fundación del Frente Europeo de Liberación (ELF, que retoma las ideas del americano F.P. Yockey) por Marco Battara (Italia), Christian Bouchet (Francia) y Juan-Antonio Llopart (España) […]».

¿Unidad europea? ¡Acción europea! Algo necesario, fundamental, si se quiere llegar a algo. No son pocas las familias políticas que se dan cuenta de esto. Tenemos hoy una estructura que facilita, por otra parte, el trabajo, aunque realmente lo hace si lo que se quiere es cambiar las cosas desde dentro, lejos pues del destroy the system. Se trata de la Unión Europea, que aspira a sustituir a los Estados que alberga en su seno.

Una gran parte de los terceristas europeos han hecho campaña a favor de esta organización internacional, apoyando hasta el último intento de Constitución Europea –el MSR llamó «a votar afirmativamente por el Proyecto de Constitución para Europa­», pues «dotar a la Unión Europea de una Constitución representa un salto cualitativo imprescindible para avanzar en la construcción nacional europea, más allá de los aspectos negativos que pueda contener el texto presentado»-; algo que coincide con el apoyo de ciertos grupos en su momento al «Sí» en el referéndum que sobre la actual Constitución Española se hizo en 1978 (recordemos que así lo hizo FE-JONS Auténtica -grupo que cantaba el Cara al Sol puño izquierdo en alto y que acudió a La Habana a un encuentro de juventudes comunistas- bajo el tándem Llamazares-Hedilla, lo que provocó un asalto a RNE por el «sector Perales»).

Quizá podamos enlazar esto, el apoyo a la unidad europea «a cualquier precio», con la intención cedadiana de unir primero la zona continental, como «paso previo ineludible para una posterior integración de todos los pueblos blancos», que en una interpretación un tanto libre sería equiparable a la Europa NR. Pero antes de entrar en ella, en la UE, o de usarla como referente, lo que más urge, lógicamente, es aclarar qué es Europa.

Creo que Europa sólo será cuando haya voluntad de vivir juntos. ¿La hay hoy? Poco a poco vemos cómo crece la conciencia europea, por encima de las intentonas economicistas de suplantar una realidad supramaterial por un mercado único. La patria europea que hoy proponemos es una exigencia geopolítica a la que debemos entregarnos, así que de poco sirve que haya, entre otras, una Comunidad Económica Europea.

Y Europa es posible, como España, a pesar de las naciones, cuyos chovinismos no hacen más que destrozarla por dentro e incapacitarla para la misión histórica que tiene. No es mesianismo. El término Historia se usa muy a la ligera en esto de la política. Hablo de que Europa, hoy, tiene el deber de ejercer como eje antagónico de las potencias imperialistas, léase USA y adláteres. Es decir, que no es precisamente una realidad concreta visible en lo geopolítico, sino que será la voluntad lo que hará que esta se convierta en cosa geopolítica. No es lo mismo usar la geografía que basarse en ella.

Por otra parte, Europa tiene poco que ver con el occidentalismo, esa doctrina creada al calor del capitalismo y que es el fundamento último de las actuales construcciones humanas bajo la advocación del Viejo Continente. Decía el Programa político que Alternativa Europea preparó en 1997 que «Europa no representa, empero, un mero territorio o un marco geográfico más o menos definido: la patria europea delimita en primer lugar el conjunto de pueblos, culturas, valores e instituciones que nos definen en cuanto realidad diferenciada del resto del mundo. Nos sentimos orgullosos de esta nuestra pertenencia a Europa y lucharemos, frente a la idea de mercado mundial y todo lo que éste comporta, por forjar un espacio económico-político autónomo en cuyo seno vuelva a florecer la esencia de los valores europeos. En este sentido, oponemos Europa a los Estados Unidos, y lo señalamos sin ambages enemigo de la causa de los pueblos y principal baluarte del imperialismo apátrida, del mercado mundial, y del pensamiento único, ingredientes de lo que se denomina “Nuevo Orden Mundial”».

En la misma línea, pero de más calado filosófico, en el quinto de los Puntos Ideológicos Iniciados de la Asociación Sin Tregua se afirmaba que «Europa no es una “etnia”, ni una realidad geopolítica. Es esencialmente una experiencia histórica deicida, que persigue una austera auto vinculación de los hombres en lo verificable. Irrumpe como tal, con rasgos singulares, a partir de la desvalorización de las formas de representación religiosa, en este caso de los mitos paganos, para dar paso al Logos, a un imperativo de racionalidad. Cierto es que ese afán se ha extraviado durante mucho tiempo por los caminos de la metafísica filosófica. Pero desde el principio tomaba también cuerpo en la ciencia. Los euro revolucionarios combatiremos por su emancipación completa respecto de toda impregnación filosófica y por su entronización como guía esencial del advenimiento de la verdad. Ninguna acusación de “eurocentrismo” nos hará perder de vista que es únicamente en Europa, 100.000 años después del surgimiento del Homo Sapiens, donde ha nacido esta pequeña idea: la realidad es objetiva y la verdad del conocimiento no puede tener otra fuente que la confrontación sistemática de la lógica y la experimentación. Culturas pretendidamente más altas han pagado muy caro el haber ignorado esa idea simple y clara al permanecer sometidas al “conocimiento sagrado” de las castas sacerdotales. Aún entre nosotros han sido necesarios 2.500 años, desde Tales de Mileto y Arquímedes a Galileo y Bacon, para que empezase a liberarse de su encierro en las artes mecánicas y del dominio de la metafísica».

Entra entonces la cuestión de los límites de Europa. Se descartan el racismo, pues la Tercera Posición nunca ha gustado, además, de usar el racismo como arma política; y el Cristianismo, pues Europa va más allá de lo que un accidente religioso o cultural pueda determinar como pilares determinantes en la definición de este ente cultural.

Sobra decir que el racismo fue el camino que tomó CEDADE para llegar a Europa. Según la proclama La Europa de las etnias, escrita en los años 70, «la comunidad de los pueblos blancos se llama Europa. Así, pues, al llamarnos europeos estamos designando la futura organización de los Pueblos blancos». Basan Europa en el pueblo blanco, con lo que delimitan perfectamente quiénes pertenecen a ella y quiénes no. Pero van más allá –o fueron más allá- al afirmar que «ideológicamente hablando toda idea geográfica de Europa, como comunidad de algunos pueblos blancos asentados en una zona geográfica concreta, o toda idea restrictiva respecto a algún pueblo blanco, es contraria al racismo, y por tanto a la misma Europa». Es decir, se ataca la concepción meramente geopolítica, pero después se afirmará, como antes he citado, que lógicamente «la unidad europea geográfica actual en un paso previo ineludible para una posterior integración de todos los pueblos blancos».

Hay también que superar otro obstáculo, los micro-nacionalismos que alberga la gran patria europea. «Pero superarlos ¿por qué? Precisamente porque la existencia de las naciones está amenazada por la realidad del imperialismo ruso-americano: es preciso encontrar “una nueva dimensión del nacionalismo”, es decir, un ente, humano, cultural, territorial e histórico capaz de edificar una “tercera vía” entre los monstruos imperialistas. Europa es la nueva dimensión nacional. Y el nacionalismo europeo, la llama que debe inflamar la lucha de liberación». Ernesto Milá situaba así la doctrina de Jean Thiriart.

Europa es aún una pregunta sin contestar, un enigma sin resolver dentro de la Tercera Vía. Está claro que debe existir, y gracias precisamente al trabajo de Thiriart, entre otros, se le ha dado una gran importancia, restándosela –aunque no del todo- a las naciones que puedan existir dentro de ella. Pero esa es otra cuestión, porque la existencia de una patria europea no implica, per se, la inexistencia de otras, como España. En realidad, cualquier territorio puede ser patria: se trata de voluntad y afirmación.

En el momento en que se confunde nación con necesidad de Estado que la estructure administrativamente de forma independiente es cuando surgen los problemas. Las naciones no son a priori ni buenas ni malas, sino todo lo contrario. No llevan en sí ningún carácter que nos permita hacer un juicio valorativo. Es su uso lo que determina lo positivo del asunto. Existen, cosa innegable. Que haya quien se imponga como objetivo prioritario ponerle la máscara del Estado es lo realmente negativo.

Cita Christian Bouchet al padre del comunitarismo en su Jean Thiriart, teórico de la revolución europea, hablando precisamente de esto: «el Nacionalismo que desarrolló era un acto de voluntad, el deseo común de una minoría de hacer algo. Estaba basado en consideraciones geopolíticas. Solo tienen, para él, futuro las naciones de amplitud continental (EEUU, China, URSS), si quieres hacer grande e importante a Europa, tienes que unificarla a través de la constitución de un Partido revolucionario de tipo leninista que inicie inmediatamente la lucha por la liberación contra el ocupante Americano y sus colaboradores, los partidos del Sistema y las tropas coloniales de la OTAN. La Europa del Oeste, liberada y unificada podrá entonces entrar en negociaciones con la ex–URSS para construir el Imperio Europeo de Galway a Vladivostok capaz de resistir a la Nueva Cartago americana y el Bloque Chino y sus millones de habitantes».

* * *

Aclaración acerca de los tres artículos sobre la Tercera Posición:

Lo que al principio era un simple estudio de forma sobre los grupos alternativos españoles de los últimos años, se convirtió en un repaso de fondo –si bien no muy exhaustivo, pues no tengo ni los medios ni el conocimiento para llevarlo a cabo con la extensión y profundidad que me gustaría- sobre lo que fue el movimiento nacionalrevolucionario.

El método ha sido sencillo: recoger impresiones que desde fuera se han dado y recuperar los textos que ellos mismos elaboraron. No priman, por tanto, en la mayoría de las cuestiones, mis opiniones. Solo después de poner sobre la mesa las cartas que esos grupos presentaron puedo yo entrar a valorar, y así lo he hecho.

Luis Erráiz

5 comentarios para “La Tercera Posición (y, por fin, III)”

  1. EN Dice:

    Estimado Luis:

    He leido este texto con atención y me gustaría hacerte algunos comentarios al mismo:

    Hubiera sido oportuno recordar cuales eran los 13 países representados en el Congreso de Montreux y también que en el Congreso de Montreux estuvo José Antonio en representación de España, digan lo que digan hoy los neofalangistas y azules.

    El F.E.L. de 1991, donde estaba Llopart, tiene documentos a favor de ETA, para tu información.

    El SI del MSR a la Constitución Europea, en realidad sólo fue defendido por Juan Antonio Aguilar, quien elaboró un documento de 30 páginas entonces que no fue debatido en el MSR. Sólo él dentro del MSR estaba a favor del SI a la C.E. Y curiosamente, hoy JA Aguilar, ya fuera del MSR lleva una línea ultraespañolista y nada europeista. Ha cambiado su línea por completo en esto y en más cosas.

    Lo que comentas de la Falange Auténtica está bien recordarlo para darse cuenta hasta qué punto se puede llegar de hacer el ridículo más patético.

    Muy bien diferenciar Europa de Occidente y la ideología occidentalista, proyanqui y atlantista.

    En cuanto a la idea de Europa, es verdad que a Jean Thiriart hay que agradecerle el ser el impulsor del nacionalismo europeo con su “¡Arriba Europa!”, y en los textos de Thiriart no sólo se toman en consideración las cuestiones geopolíticas sino también las etnopolíticas. Thiriart nunca hubiera aceptado, por ejemplo, a Turquía y los turcófonos en Europa. Alexander Duguin sí lo hace.

    De modo, que la patria europea, más que una exigencia geopolítica, es una exigencia etnopolítica. En la idea de Europa, la sangre es más importante que el suelo, la etnología es más importante que la geografía porque Europa no es un marco o concepto geográfico sino un concepto racial y cultural. Y por eso, algunos, los identitarios, hemos lanzado el concepto de Eurosiberia frente al de Eurasia de Duguin. Es decir, que para nosotros, la idea racial de Europa prevalece sobre una idea meramente geográfica o geopolítica de Europa. Por eso contraponemos la idea de Eurosiberia (etnopolítica) a la de Eurasia (geopolítica).

    Un saludo.

  2. bloqueid Dice:

    Saludos.

    Gracias a una fusión entre “Acción Identitaria” y más camaradas Euro-descendientes de Chile hemos formado “Bloque Identitario”

    Saludos

  3. tia amparo Dice:

    Ya estamos,como siempre, con las verdades a medias.

    El FEL nunca existió como organización, por consiguiente, el FEL -donde estaba llopart- nunca elaboró documentos a favor de ETA. La sección francesa impulsora del FEL publicó en su revista algunos artículos en contra de la situación de los presos de ETA, algo que evidentemente fue criticado por la sección española.

    En relación al documento elaborado por el MSR sobre la constitución europea, no es cierto que lo apoyara solo el autor, el buho, ese texto lo apoyó el que entonces era su Comité Central tras su debate y discusión, incluidos los miembros de Tierra y Pueblo que en ese momento pertenecían al CC.

  4. RST Dice:

    Thiriart defendía la inclusión de Turquía en Europa!!

    Aquí les dejo un ejemplo de lo que opinaba Jean Thiriart sobre el tema de Turquía:

    “Con motivo de una discusión sostenida con un joven “intelectual” del “neo-nazismo racial” que es pseudo-europeo, yo le había asombrado y extrañado diciendo que “Turquía es una provincia europea y que mañana Arabia será una provincia europea”. Me ha opuesto entonces las famosas culturas, la religión, la tierra de los antepasados, las raíces y la charlatanería literaria habitual.

    Le he contestado: comienzo Europa examinando las líneas de fuerza geopolíticas; los estrechos turcos y el petróleo árabe son mucho más importantes que las culturas. Sus culturas son superestructuras y el petróleo, por una parte, y los Dardanelos, por otra, son infraestructuras históricas.

    Para terminar de desmontarle, de descabalgarle, le he explicado que los futuros historiadores “de servicio” podrán manipular fácilmente la historia para explicar la profunda convergencia cultural entre los camelleros de Arabia y los vikingos navegantes. Con esta ironía quería mostrarle que es posible hacer decir todo por la plebe de los intelectuales literarios para la plebe de los intelectuales literarios y para la plebe social a secas”

  5. RST Dice:

    “la importancia estratégica de Turquía, el norte de África y el Medio Oriente-es mucho más digna que la estupidez de las “raíces cristianas de Europa”.

    “Mi deseo sería un Eurasia unida , incluyendo Europa, Rusia, Norte de África (al menos), y el Oriente Medio (que llegan a Pakistán y de Asia Central), como para contrarrestar el poder político en contra de los EE.UU., China, India y Japón principalmente . Si esta Eurasia ha sido construido con la expansión del Islam, no me importa.

    Por mi parte, el cristianismo y el liberalismo y la democracia y esas cosas podrían irse al infierno, que son las ideologías utilizado para esclavizar y lavar el cerebro de los pueblos”

    Jean Thiriart

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