En la actualidad se considera al hombre como un ser básicamente económico (homo oeconomicus), de lo que se deriva que el bienestar social se da en la medida en que la situación económica es buena. Dejar que el Socialismo caiga en la conceptología moderna –reducción a una visión economicista de la vida- es convertirlo en una reacción a lo preexistente, al tomar como suyas las definiciones creadas por aquello que combate.
El modo de entender al hombre es la base de todo Sistema; y el socialista nace de un orden ético, espiritual e idealista, tomando la equidad y la justicia como valores superiores a la igualdad y el clasismo. Como consecuencia, el fin del Sistema no es el bienestar (beneficio) exclusivamente económico, sino el social, tomado el parámetro social como elevación del espíritu. Hay que eliminar el sometimiento a la moral economicista, devolviéndole para ello al trabajo el valor que hoy se le da al dinero.
El economicismo ve a los grupos humanos como consumidores, y esa es la identidad que se le da a la persona. Se le desprende de todo valor y se le deja la identidad de simple elector político-económico: su participación en la comunidad consiste en elegir producto y partido, en consumir y en optar por una forma de gestión económica.
Se toma la autonomía individual como bien fundamental, con lo que hay tantas verdades como personas, y de ellas nace “la verdad”. Un planteamiento que permite que un grupo de personas asociadas y en mayoría sean capaces de decidir qué existe y qué no existe, qué es bueno y qué es malo. Y las personas se asocian por su categoría económica, naciendo así las clases sociales: grupos de similar poder adquisitivo.
En cambio, es necesario volver a la idea de comunidad popular, en los barrios, en las ciudades, en las asociaciones. Un anticlasismo militante que significa dos cosas: las “clases” que surjan de la nueva vida socialista no deben tener conciencia propia de fuerza independiente, supraindividualista, porque son fruto de las diferencias naturales (todo el pueblo es una misma clase: la clase de los trabajadores honrados) y no de las económicas; y la élite existe únicamente por razón de ser el motor intelectual y cultural de la nueva sociedad, no por mecanismos de poder económico y político.
Solo así nace la comunidad, la Patria. Aún con las condiciones determinantes preexistentes que se den a nivel étnico, cultural o histórico, la Patria es un quehacer diario fruto de un acto de voluntad y de un proyecto. Los defensores del patriotismo revolucionario tenemos un ideal irrenunciable: el Socialismo. Es éste el fundamento de la Patria y el objetivo de la Revolución, con lo que quedan definidos los tres pilares de nuestra lucha.
Lo que nos separa a nuestro socialismo de los demás socialismos es, en ocasiones, un abismo insalvable. El salto cualitativo del materialismo de base al idealismo militante es sumamente difícil de realizar. El socialismo, podría decirse, convence, no converge. Hay diversas formas de dividir los socialismos, pero la más clarificadora es la que los divide entre los economicistas y los no economicistas.

Febrero 19, 2008 a las 2:21 pm |
Este texto es perfecto, los conceptos son claros y auténticos, nada que objetar a nivel conceptual. Nuestro socialismo comunitario opone la idea de pueblo a la de clase y entiende el pueblo como toda la comunidad popular y no lo identifica con una determinada clase social. Es, por tanto, superador del dogma marxista de la lucha de clases. Esa es la esencia de nuestro socialismo.
Sólo una observación: Al trasladar estos conceptos a la acción política del siglo XXI quizás sería útil utilizar otros términos para referirnos a los mismos conceptos. El término socialismo es ambiguo y no aclara por sí a qué tipo de socialismo nos referimos, e incluso nos puede identificar con partidos e ideologías ajenas y hasta enemigas. Quizás habría que hablar de comunitarismo como hace Pierre Vial, por ejemplo.
Con los conceptos de Patria y de Revolución sucede algo parecido. Hay que tener en cuenta que hoy no vivimos en un momento histórico pre-revolucionario por lo que salir a la palestra pública hablando de la Revolución no sería entendido, y por tanto, no sería apoyado por el pueblo.
Hay que ser conscientes de todo esto. Este esfuerzo de redefinición e términos y de conceptos políticos es el que estamos haciendo desde el periódico político “Identidad”. En el próximo número saldrá un debate muy interesante sobre el federalismo y el concepto de España en el que aportarán sus ideas Ramón Bau, Ernesto Milá y Enrique Ravello. Será un debate de altura sobre España. No te lo pierdas.
Febrero 19, 2008 a las 4:27 pm |
He leido en otro foro una pregunta interesante: ¿en que medida esta relacionado este socialismo “nr” o “comunitarista” con otros planteamientos como el ecologismo, el humanismo cristiano,etc?
Ahi esta la clave, en lo eclectico de lo tercerista. Por eso no estoy de acuerdo con lo de que este socialismo convence, no converge. ¿Por qué? Puede no converger con otros socialismos materialistas, pero desde luego si que converge con otros de la linea menos marxista.
El debate es largo y el tiempo…
Febrero 20, 2008 a las 10:06 am |
Muy interesante. Yo creo que es muy necesario dejar de lado para siempre el socialismo marxista, para asi volver al primario, al socialismo que siempre estuvo en la naturaleza humana.
“Dejar que el Socialismo caiga en la conceptología moderna –reducción a una visión economicista de la vida- es convertirlo en una reacción a lo preexistente”.
Febrero 20, 2008 a las 3:03 pm |
Te he seguido los tres articulos que llevas aqui y entiendo que entres ahora en el socialismo: los dos primeros fueron de Patria y de Revolucion. Pero podrias desarrollar mas el aspecto del socialismo, sobre todo en la aplicacion que es lo que mas nos interesa?
Hay articulos sobre esto muy buenos en la revista Cedade. y los libros de Mota y Bau tambien.
Marzo 3, 2008 a las 12:13 pm |
Me ha gustado mucho este articulo. Lastima que no sea más largo. Ojala podais profundizar más en este tema, tanto tu como los demas de 3Via que estais trabajando en esto.
¿Para cuando un grupo organizado?
Agosto 2, 2009 a las 11:20 pm |
A nossa tradição é francamente revolucionária porque visa derrubar todo o edifício da lógica capitalista. Somos patriotas enquanto defensores de um colectivo histórico, somos humanistas enquanto defensores da vida, ecologistas enquanto defensores da terra e socialistas enquanto defensores da propriedade privada da livre iniciativa, da submissão do capital ao trabalho, da justiça social e do combate ao igualitarismo que a natureza se encarrega de desmentir.
Noviembre 4, 2009 a las 12:55 am |
me gusto mucho este articulo q bueno q hay internet poe q si no me quemo. es q soy floja con los estudios solo me gusta estar chat. y hackendo nada. jjjiijjjjji.es malo estudiar y trabaajar. es mejor casarse y q te mantendan.