La muerte de don Quijote

By Luis Erraiz

(Relato que escribí hace ya casi cuatro años. Se trata de otra versión de la muerte de don Quijote, que en realidad no murió en la cama):

En aquel momento iba Sancho, escudero sin igual, con su señor don Quijote que, montando a Rocinante, más parecía un loco destartalado que el buen caballero que pretendía. A aquellas horas hacía tanto calor que caminaban pesadamente por entre los olivos, aminorando el paso cuando se encontraban a la sombra de uno y acelerándolo cuando no lo estaban, a la búsqueda de la siguiente sombra.

Había pasado ya más de mes y medio desde que Sancho despidiera a su mujer, Teresa, asegurándole que volvería con dinero suficiente como para vivir de forma holgada y casar a su hija, Mari Sancha, dignamente con Lope Tocho, a pesar de la tendencia de Sancho de casarla con uno de más noble procedencia… (seguir leyendo aquí)